Una vez allí y al acceder a la sala de video vigilancia, Castellanos será testigo de la aniquilación total de sus compañeros por parte de un misterioso ser que también lo dejará inconsciente a él. Al despertar, el mundo que le rodea ya no será el mismo, por lo que deberá abrirse paso por escenarios de pesadilla, enfrentándose a criaturas abominables para intentar comprender qué es lo que ha sucedido.