Todo ha sido un ‘regalo’ de la residencia de ancianos, que lo hizo posible gracias a la amistad de un voluntario con un jefe de policía. Según explicó el director del centro, Michael Howard, Edie les manda muchísimos productos artesanales: «Hace bolsitos para que cuelguen sus andadores, fundas para gafas, cojines, bufandas…»