1. En su justa medida. La ropa que llevemos dependerá de la actividad que vayamos a realizar. No es lo mismo vestirse para una clase de spinning, en la que la ropa será más ceñida en general, que para una rutina con pesas. Piensa en los movimientos que vas a tener que realizar y no te pongas prendas demasiado apretadas o que te vayan muy sueltas. Aunque parezca obvio, muchas veces pecamos de llevar tallas que no son la nuestra, y esto en el gimnasio se traduce en un plus de incomodidad.