Esta herramienta, tan amenazante, repudiada y temida por muchos candidatos, consiste en un cuestionario diseñado como test. Por medio del mismo se recolecta toda la información posible acerca de las capacidades intelectuales del candidato para que los entrevistadores la interpreten de acuerdo a tres criterios evaluativos: los aciertos, los errores y la rapidez de respuesta, ya que el mismo conlleva un tiempo límite.