El problema está en que no siempre es fácil relacionar ese alimento con la dolencia, porque, a diferencia de lo que ocurre con una alergia, los síntomas pueden aparecer pasados unos días tras su consumo.
El problema está en que no siempre es fácil relacionar ese alimento con la dolencia, porque, a diferencia de lo que ocurre con una alergia, los síntomas pueden aparecer pasados unos días tras su consumo.