Pero no solo de sensores vive el coche autónomo a la hora de ofrecer garantías de noche, con lluvia o en medio de una densa niebla. A la hora de enseñar a un vehículo a ver con poca luz, el procesamiento de las imágenes captadas con algoritmos de ‘machine learning’ también es esencial. «Captas muchas imágenes y los pones como ejemplos, etiquetados manualmente por una persona, para que un algoritmo de inteligencia artificial aprenda a partir de ellos», comenta el investigador de la Carlos III.