Estar sentado en una tabla en medio del mar, rodeado de nada más que agua, es una sensación inexplicable y que deja una sensación de sosiego igualable por muy pocas disciplinas deportivas.
Estar sentado en una tabla en medio del mar, rodeado de nada más que agua, es una sensación inexplicable y que deja una sensación de sosiego igualable por muy pocas disciplinas deportivas.