Los polifenoles del fruto de la vid, de alto poder antioxidante, y sus vitaminas se encuentran en la fruta y en su principal producto derivado, el vino, y son capaces de hidratar, reafirmar y estimular la producción de colágeno del tejido cutáneo. La vinoterapia aprovecha las distintas partes de la uva (piel, pulpa y pepitas) y también las propiedades del vino, potente activador de la circulación sanguínea.