Las nuevas gafas inteligentes de la japonesa hicieron su primera aparición en la IFA 2014. Técnicamente, quizá la mayor diferencia que presenta la SmartEyeglass respecto a las Google Glass, es que a diferencia de esta última, la de Sony está provista de un cristal transparente (85%) de 3 mm de espesor. Este tiene la propiedad de integrar una pantalla monocromática verde, que a su vez permite la superposición de la información en la vista general del usuario. Este funcionamiento tiene la virtud de garantizar un ahorro eficiente de la batería.