Puede que aunque hayas comido cientos, miles de huevos a lo largo de tu vida y, sin embargo no te hayas percatado de su presencia, pero ahí está: un hilito blanco junto a la yema del huevo.
Puede que aunque hayas comido cientos, miles de huevos a lo largo de tu vida y, sin embargo no te hayas percatado de su presencia, pero ahí está: un hilito blanco junto a la yema del huevo.