Lo primero que llama la atención al escuchar el motor de gasolina tricilíndrico es su espectacular sonido. Parece más un V8 que un tres cilindros. Es un sonido pleno y grave y muy intenso cuando aceleramos a tope. Además el sistema de audio amplifica el sonido en el habitáculo sin que se parezca a otros sistemas que si parecen más artificiales.