Curiosamente, los muslos tienen un color ligeramente más oscuro que la pechuga. Esto se debe a que las piernas del pollo contienen más mioglobina. Esta molécula ayuda a proporcionar oxígeno a los músculos activos, dándoles una apariencia más roja. Incluso, algunas personas encuentran que la oscuridad de los muslos de pollo les da un sabor más suculento.