1) Por más tentadora que parezca la descripción de la oferta y los beneficios a corto plazo que en general ofrecen, no pagues ni un euro. Este pequeño “coste de entrada” se presenta como “el peaje” de futuras ganancias irreales. Por esto, rechaza cualquier oferta que implique un desembolso previo por tu parte; sólo irá al bolsillo de los expertos en fraudes mediante ofertas laborales.