¿Qué mejor que montar un aceitado sistema de ofertas laborales fraudulentas para obtener beneficios ilegales a costa de la desesperación de los jóvenes, y no tan jóvenes desocupados? Así piensan los que se dedican a este oficio de la vergüenza.
¿Qué mejor que montar un aceitado sistema de ofertas laborales fraudulentas para obtener beneficios ilegales a costa de la desesperación de los jóvenes, y no tan jóvenes desocupados? Así piensan los que se dedican a este oficio de la vergüenza.