Los hombres son fans de ‘la vaquera inversa’ porque les permite tener unas vistas estupendas al practicar el coito, lo que facilita su erección.
¿Cómo se practica? Muy fácil. La mujer se sitúa encima del hombre con las piernas dobladas y con la espalda erguida. Ella controla el ritmo, la intensidad y la profundidad de la penetración, no obstante él puede facilitar el movimiento con la fuerza de sus brazos y con sus caderas. El hombre se acuesta boca arriba, con la espalda apoyada en una superficie horizontal y con las piernas dobladas o estiradas, eso ya a gusto del consumidor. Con la imagen lo entenderás mejor:
3. El perrito
Esta postura es de las más aclamadas porque le encanta tanto a hombres como a mujeres. ‘El perrito’ es una posición muy carnal, animal e instintiva, justo lo que es el sexo. Los que la practican sacan su lado instintivo y se olvidan de prejuicios. La logística, además, es muy cómoda para ambos, pues ella se coloca a cuatro patas (como si fuera un perro) y el hombre la penetra desde atrás. Él puede estar tanto de pie, completamente erguido, como de cuclillas.