Después de más de un siglo, la pornografía está al alcance de todos. En Internet, sólo hace falta dar un click para ver videos eróticos y pornográficos con los que muchas más personas pueden saciar sus gustos y placer sexual . Los adolescentes no necesitan ocultar sus películas debajo de la cama, en segundos pueden consultar una página que ofrezca el placer que busca y después, desaparecer la evidencia de su ordenador al instante.