Pillados

0

Algo parecido le pasó a Z, pero esta vez con las dos tías con las que se estaba acostando. Se ve que había quedado el mismo día con las dos en su casa, y con la primera se le echó el tiempo encima. Allí se presentó la segunda, que los pilló en plena faena. ¿Que quién le abrió la puerta? La criada que limpiaba la casa, sabedora de que estaba con la otra en ese momento y cansada de la amplia vida sexual que se gastaba Z. Y de estar cambiando sábanas continuamente.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.