Si día a día te preparas para lo peor, para el “piensa mal y acertarás” prestarás atención a los hechos que demuestren tus pensamientos. Pienses lo que pienses, seguramente encuentres cualquier motivo que lo justifique. Pienses lo que pienses, te creerás que tienes razón porque cuando pensamos en algo, lo damos importancia y avisamos a nuestro sistema nervioso para que esté atento y nos avise cuando encuentre algo similar. Por ello, las embarazadas ven más embarazadas por la calle o cuando nos compramos un coche determinado vemos más coches como el nuestro.