Confiar ciegamente en la capacidad de nuestra memoria o en una agenda con recursos básicos para cumplir en tiempo y forma con todo lo que nos demanda la vertiginosa vida actual puede ser una trampa que nos cueste caro.
Confiar ciegamente en la capacidad de nuestra memoria o en una agenda con recursos básicos para cumplir en tiempo y forma con todo lo que nos demanda la vertiginosa vida actual puede ser una trampa que nos cueste caro.