En esta línea, Carlos argumenta que una persona que entrene bodybuilding, por ejemplo, “puede tener unos músculos fuertes y seguir siendo débil” ya que “no ha realizado un trabajo articular previo sobre sus ligamentos, tendones y cartílagos y podría acabar rompiéndose”. Eso explicaría por qué las consultas de los fisioterapeutas están repletas de crossfitters, powerlifters o runners que “se han pasado con la intensidad sin entrenar los tejidos blandos del cuerpo”.