Dolor de cabeza. Puedes incluso sufrir migrañas si tus hormonas tiroideas están fuera de control.
Si esos síntomas no te parecen malos, espera que esto se pone peor: perder el apetito sexual. La testosterona también es afectada por los bajos niveles de hormona tiroidea, lo cual puede afectar incrementar tu deseo y estar en el humor necesario en tus encuentros sexuales.