Cuanto más complejo sea el tipo de carne y la forma de preparación, mayor cuerpo debe tener el vino que elijas. Por ejemplo, si se trata de un buen filete a la parrilla, deberás elegir un Cabernet Sauvignon; pero si se trata de un corte más magro, como el filete mignon, le irá bien el Merlot o el Pinot Noir.