El problema es que la tendencia natural del organismo es estar hidratado, de modo que éste va a hacer todo lo posible por recuperar el agua que ha perdido, obteniéndola de los alimentos que ingiere y si es necesario reteniéndola. De este modo, a la larga, tomar diuréticos de forma descontrolada puede provocar retención de líquidos.
Un perfecto post y muy aconsejable. Saludos