Según la OMS, Organización Mundial de la Salud, se recomienda tomar cinco raciones de verdura al día. Médicos y especialistas en nutrición aconsejan ingerir como mínimo una ración en crudo y alguna otra en cocido. Las verduras crudas, las ensaladas, siempre conservan todos los nutrientes, en cambio, la verdura cocida (judías, guisantes, etc.) en muchas ocasiones pierden sus vitaminas en los procesos de cocción.