Arkham Asylum era un juego de acción en tercera persona dentro de un entorno cerrado (la prisión sanatorio de Arkham) que exploraba tímidamente el concepto sandbox (mundo abierto) dando libertad de movimientos por el escenario. Su sistema de juego, un entorno gráfico excelente para la época, su larga duración y el hecho de contar con varios de los súpervillanos clásicos de Batman lo convirtieron en imprescindible y alcanzó un éxito total.