En cuanto al apartado gráfico, el hecho de tratarse de un título desarrollado únicamente para PS4 lo sitúa claramente por encima de otros lanzamientos maquillados para pasar de la generación antigua a la nueva. La texturas son extremadamente nítidas y los juegos de luces y reflejos en agua y cristales son una buena muestra de lo que puede llegar a dar de sí la máquina de Sony a medida que las desarrolladoras vayan descubriendo su potencial y sus límites.