Como indicábamos al principio, el karma volverá a ser uno de los puntos fuertes del juego, si bien en esta ocasión no se limitará a decisiones tomadas en momentos puntuales, sino que cada uno de nuestros movimientos y decisiones nos llevarán por el buen o el mal camino. Matar o herir a un enemigo, por ejemplo, nos hará evolucionar en uno u otro sentido, definiendo el desarrollo de la historia.