Esta división también conllevará que siempre exista un punto débil, por lo que en ningún momento podremos sentirnos plenamente seguros, elevando el nivel de dificultad respecto a anteriores entregas. Además, el catálogo de movimientos se verá claramente ampliado, pudiendo incluso correr para escalar paredes gracias a la energía del neón. Los controles serán suaves y fluidos y no faltarán acciones a realizar a través del panel táctil de nuestro Dualshock 4.