La acción tiene lugar en Seattle, por lo que por primera vez nos hallamos ante un emplazamiento real, a diferencia de las dos primeras partes. La ciudad será perfectamente reconocible, especialmente si tenemos en cuenta que es donde se encuentra la sede de Sucker Punch, desarrolladora del videojuego. El hecho de que se trate de una ciudad en la que llueve constantemente fue clave en la decisión, ya que de esta forma el juego de luces y reflejos ayuda a resaltar el apartado gráfico.