Para medir el IG se toma como referencia la propia glucosa. El creador de esta «tabla» del IG de los alimentos fue el doctor David Jenkins, pensando principalmente en un barómetro capaz de medir la influencia de los azúcares en la alimentación de las personas diabéticas. Según la tabla, el azúcar (glucosa) tiene un IG de 100, y, partiendo de este valor, cada alimento tendría el suyo (más alto cuanto más se acerque o supere el 100).