Este desequilibrio muscular con el tiempo dará lugar a una posición anormal de la articulación y a una falta de movilidad en ésta. Las causas de ello pueden ser la mala posición del brazo durante el trabajo, la posición del teclado o que la silla en donde te sientas no esté nivelada de modo correcto frente al escritorio.
¿Cómo corregirlo?
Mantén los hombros relajados con la ayuda de una silla con respaldo adecuado y regulable. Asegúrate de que los brazos y el teclado estén colocados a una altura adecuada.