El estudio recurrente desde que fue publicado en 2009 es el que analizó cronómetro en mano cuánto duraban 500 personas (entre ellas, unos cuantos españoles, además de holandeses, ingleses, turcos y estadounidenses). O, mejor dicho, su “tiempo de latencia intravaginal eyuaculatorio” (IELT), el término médico exacto que se emplea para hablar del tiempo que transcurre entre la penetración vaginal y la eyaculación. Según los datos de dicha encuesta realizada por investigadores canadienses y estadounidenses, la media se encontraba en 5,4 minutos.