Con todo, algunos asistentes se lamentan de que el panorama de la fiesta de Nueva York tiene menos categoría que las orgías de Los Ángeles. La gente se muestra menos participativa y más ‘voyeur’. ‘The New York Post’ señala que algunos parecen más interesados en coleccionar contactos profesionales que en hacer el amor. Cuando una de las participantes no accede a los deseos de su interlocutor masculino, le entrega su tarjeta de presentación como premio de consolación. Nicolas de la Kethulle, director de operaciones de Snctm, cree que todo esto se explica porque “en Los Ángeles somos más frívolos, ya que allí llevamos más de cinco años”. “Nueva York es diferente” señala Lawner. “Aquí hay gente que viene de todas partes del mundo”.