Así pues, a partir de ahora dedica un par de minutos a preparar tu bolsa para ir al gimnasio. Recuerda que no todo vale. No olvides la toalla, los guantes, las chanclas para el vestuario y, si haces algo de natación, ten en cuenta que el bañador debe ser especializado, nunca utilices un bañador de playa. Una vez vestido, lo demás ya es cuestión de constancia, esfuerzo y disciplina.