No tratar a la gente como si fueran escorts o algo parecido es clave. A menos que así haya sido acordado, por supuesto. Que sepas de su afición por el sexo y por compartir noches no quiere decir que le puedas hablar con desprecio o superioridad. Una cosa es libertad sexual y otra un desorden inventado por los conservadores.
– No preguntar sobre ciertas cosas o preguntar demasiado sobre otras



















![[FOTOS]: Salón Erótico de Barcelona 2018](https://www.hombremoderno.es/wp-content/files/2018/10/Salon-1.jpg)









