Acatamos a hombres que nos faltan el respeto porque nos han dicho que la puta es la mujer que sirve. Como he dicho antes, creo en hacer las cosas distintas y soy ejemplo de ello junto a todas las putas que conozco. En España no hay educación sexual ni emocional. No sabemos cómo funcionan las relaciones afectivas o íntimas, la gente aún cree en la media naranja, en completarnos con otros o que nuestra felicidad dependa de una única pareja.