Asimismo, se consideran las ingestas recomendadas de nutrientes para cada día, y en función de ellos, estimamos las cantidades o porciones de cada alimento a consumir. Por ejemplo, si un adulto sano debe consumir 800 mg de calcio al día en nuestra dieta intentamos incorporar siempre un mínimo de dos raciones de lácteos o ingredientes que ofrezcan este nutriente en su reemplazo.