El squash es un deporte de raqueta y pelota en el que se enfrentan dos jugadores. El juego se desarrolla en una cancha que cumple con unas medidas impuestas por la Federación Mundial de Squash. Para ganar el juego hay que conseguir anotar más puntos que el rival, los puntos se consiguen no perdiendo el turno de saque y haciendo fallar al jugador contrario en su turno de golpeo de la pelota.