El skate nace como un intento de imitar el surf, que también se practica sobre una tabla pero no en la calle sino en el agua. El skate tuvo una buena acogida popular ya desde sus orígenes, en Estados Unidos en la década de los años cuarenta, especialmente entre niños y adolescentes que encontraron un medio de locomoción a su alcance y una forma de divertirse en la calle con estos artilugios sobre ruedas.