Será él quien desarrolle un plan de entrenamiento hecho a tu medida, seleccionado los ejercicios, la técnica, las sesiones y el número de repeticiones según tu condición física y teniendo en cuenta tus metas. No es tu amigo, es tu entrenador y su misión es exigirte el máximo, siempre motivándote con una palabra de aliento y haciéndote ver tus progresos. Tu éxito es el suyo.