Algo más de color se pudo ver en el desfile de Dries Van Noten, que añadió amarillo, verde y rosa a los omnipresentes gris y azul. Estampados gráficos y tie-dye impregnan una colección marcadamente urbana, con toques glam y vintage (véase en camisas de cuello victoriano y las boas de pelo de colores). “Renacimiento italiano y actitud técnica”, según el propio diseñador. Chaquetas bombers, parkas ligeros, abrigos de esquí y tiras propias de paracaidista forman la parte más techno, sin renunciar tampoco al refinamiento que aportan las piezas de corte clásico.