Según afirma el nutricionista Julio Basulto, «por supuesto que podemos mejorar nuestra salud con la alimentación, pero también podemos empeorla».
El estudio Cardiopress, aún en pleno desarrollo en el Instituto Maimónides de Córdoba , tiene como finalidad demostrar si la dieta mediterránea es capaz, no sólo de prevenir, sino también de curar a los pacientes que ya tienen una enfermedad cardiovascular.