Para entender los mecanismos por los cuales la fenilalanina podría estar estimulando estas hormonas, los investigadores llevaron a cabo un experimento final estudiando las células intestinales en una placa de Petri. Así, detectaron que la fenilalanina interactuó con un receptor llamado receptor de detección de calcio (CaSR) y que fue CaSR la que incrementó los niveles de GLP-1 y disminuyó el apetito.