Un producto final común de la proteína digerida (fenilalanina) desencadena hormonas que hacen que los roedores se sientan menos hambrientos y lleva a la pérdida de peso, según concluye un nuevo estudio presentado en la Conferencia Anual de la Sociedad británica de Endocrinología celebrado en Brighton, Reino Unido. Entender mejor el mecanismo por el cual las dietas proteicas causan pérdida de peso podría llevar al desarrollo de fármacos y dietas que aborden la creciente epidemia de obesidad.