Cuando el Helios surque las aguas del Lago de Sanabria, el mayor de origen glaciar de la península, la aventura se centrará en el conocimiento del ecosistema acuático desde la línea de flotación hacia abajo. Antes de que la experiencia llegue a su fin, las aves rapaces serán las protagonistas de otro espectáculo; nada menos que una exhibición de vuelo interactiva surgida de la cría en cautividad por parte de la Entidad Biológica Internacional. En lo que a la despedida respecta, ésta no podría ser mejor. Los pasajeros serán invitados a degustar diversos productos típicos de la región. En el crucero portugués, el típico vino de Oporto, mientras que en el español, la infaltable cata de sidra de Sanabria.