Ya a bordo de los cruceros del Duero compartiremos cubierta e interior con un máximo de 120 pasajeros y navegaremos a través de las escarpadas pendientes del río. El barco-escuela Helios cuenta con un laboratorio oceanográfico, y en zonas específicas del recorrido, biólogos buceadores descienden al agua y nos explican en directo diversas particularidades de la geología, la fauna, la flora subacuática y los yacimientos arqueológicos del lugar.