El único pero es que no han incluido modo online, lo que quizás ahuyente a algunos jugadores, pero Bethesda ha querido ser fiel al espíritu original del juego ofreciendo un modo historia que rediseña el clásico del año 92 y ofrece una experiencia que, por olvidada, resulta refrescante. Una oportunidad única de dar caña a Hitler y compañía. Eso no tiene precio.