A largo plazo, el alcohol aumenta el riesgo de varios cánceres, incluyendo cáncer de hígado, boca, garganta, laringe, esófago, colon y recto. Incluso algunas bebidas a la semana están relacionadas con un mayor riesgo de cáncer de mama en las mujeres. El consumo excesivo y prolongado de alcohol puede provocar hepatopatía alcohólica, que incluye inflamación del hígado y cirrosis.