1. En las zonas de pulso o sobre la ropa
Las zonas más acertadas a la hora de pulverizar la fragancia para que el olor perdure son el interior de las muñecas, detrás de las orejas, el cuello, en la zona del esternón y la cara interna de los codos. Según María del Águila, perfumista de Ravetllat Aromatics: “Esas son las zonas más cálidas del cuerpo, lo que favorecerá la evaporación del perfume poco a poco”. Judit Vizuete, perfumista de Esencias Moles, nos da otra alternativa: “Nosotros recomendamos rociarlas sobre la ropa, ya que al ser su composición mayoritariamente alcohol puede llegar a resecar según en que zonas se aplique”. Hay que pulverizar las prendas dejando que una bruma las rocíe a una distancia de al menos 20 centímetros, teniendo cuidado ya que algunas fragancias tienen componentes que pueden mancharla, sobre todo si tienen base oleosa.