Algunas legumbres, cereales y frutos secos son “incompletos” pero, al final, si llevas una alimentación rica que incorpore todos estos alimentos, no necesariamente en el mismo plato, no deberías sufrir por tu aporte proteico.
Proteínas vegetales completas
Varias legumbres como la soja, los garbanzos o las alubias negras contienen una proteína completa También la quinoa o el amaranto, algunas semillas como la chía o el pistacho como representación de los frutos secos. Así pues, su composición es parecida a la proteína que contienen los alimentos de origen animal por lo que, a estas, no les hace falta combinarlas con otros alimentos.